En este artículo intentaremos diferenciar 2 aspectos muy importantes que se podrían llegar a presentar en nuestro trabajo como blogueros dentro de la plataforma de WordPress aunque, lo mismo podría ocurrir en una tienda online con Prestashop o cualquier otra plataforma que el cliente final, desee que gestionemos.

Ampliando un poco más explícitamente lo que hemos sugerido en el párrafo anterior, podríamos llegar a sugerir 2 campos de trabajo:

  1. La creación y dirección de un sitio web.
  2. La gestión de los productos a comercializar en la empresa por medio de este sitio web.

Estos 2 aspectos que hemos mencionado se diferencian entre sí de una forma abismal, algo que muchas personas (especialmente el cliente final) no quieren notar y por tanto, se ven involucrados posteriormente en problemas en cuanto a la culminación de un proyecto, situación que podría empeorar si ello posteriormente involucra a una demanda por parte del cliente para el bloguero.

El primer aspecto que hemos mencionado en la parte superior se refiere específicamente a la creación, el diseño y la estructura que va a tener el sitio web, algo que debería ser realizado principalmente por un «diseñador gráfico»; a pesar de que actualmente existe una gran cantidad de plantillas en el repositorio de WordPress, a algunas de ellas (o quizá, a todas) siempre se las va a necesitar realizar alguna pequeña variación para que se adapte a las necesidades del cliente.

Si hacemos referencia al 2º aspecto que también mencionamos en la parte superior nos encontraríamos en un campo completamente diferente a lo que mencionamos antes. Aquí ya entra a funcionar lo que conocemos como «gestión de contenido», ya que la comercialización de cada uno de los productos por medio del sitio web (blog de WordPress o tienda online de Prestashop) tendrán que apoyarse en dicha información.

Por tal motivo, ambos aspectos son completamente diferentes y bajo ninguna circunstancia, el bloguero debería comprometerse a ejecutar las 2 en conjunto ya que su trabajo primordial es el posicionamiento de los productos mediante técnicas SEO que implementara, en el contenido de cada uno de los posts dentro del blog.

En todo lo que resta de este artículo intentaremos sugerir unos cuantos aspectos básicos que debe tomar en cuenta el bloguero (minimalista o profesional y empresarial) antes de comprometerse a un trabajo «completo y total» que quizá no le convenga realizar; además, cabe mencionar ligeramente que todos estos consejos no pretenden ser una «asesoría legal», pues en nuestro caso, no nos corresponde dicho título sino más bien, una experiencia que se ha ganado por largo tiempo y que deseamos compartir con el lector.

1. Definir perfectamente bien los derechos en un contrato

Muchas personas suelen tener un miedo tremendo a la elaboración de un contrato, siendo este temor mayor cuando se tiene que firmar a alguno de ellos; la verdad el caso es que este tipo de documentos pueden ser de nuestra salvación si los llegamos a elaborar perfectamente bien, pudiéndose buscar una pequeña asesoría legal que no involucre un gasto de dinero considerablemente alto.

contratos de un bloguero 02

Los derechos nuestros y los del cliente tienen que estar plenamente estipulados dentro de un contrato, algo que podría estar definido como un «acto de buena fe» por parte de nosotros a la hora de cumplir con cada uno de los puntos estipulados allí; sólo por dar una ligera idea de lo que debería contemplar un contrato, mencionaremos que:

  • Allí debe constar la forma de pago por nuestro trabajo.
  • Se estipulará si se exige un porcentaje del pago por adelantado.
  • Los límites que tenemos para elaborar el trabajo propuesto.
  • El tipo de penalizaciones que se impondrían hacia cualquiera de las partes en caso de romper dicho contrato.

En realidad hemos sugerido unos cuantos puntos que podrían estar formando parte de un contrato, en donde no solamente deben estar estipulados los derechos del cliente sino también los nuestros, ello con el único objetivo de evitar que se nos soliciten «tareas adicionales» que no se contemplaron realizar en un inicio.

2. Los derechos de autor

Si somos blogueros, entonces estaríamos actuando como «gestores de contenidos» en el blog de WordPress para el cual se nos ha contratado; la información allí contenida también cuenta con los «derechos de autor», mismos que nos favorecen primordialmente a nosotros; quizá te estés preguntando ¿A que tengo derecho como autor si ya se me ha pagado lo pactado?

Nada más erróneo que pretender una respuesta en favor del cliente con las preguntas antes planteadas; por si no te has dado cuenta, toda la información que has dado como gestión de contenido para un blog de WordPress se la has facilitado a un sólo cliente; en este sentido, el mismo no deberá tener la posibilidad de comercializar dicha información para venderla a otro blog.

Claims adjuster pointing at document

También debes pensar en cada uno de los artes que has elaborado para este blog de WordPress, en donde no necesariamente estamos haciendo referencia a las imágenes que formarán parte de cada uno de los posts, sino más bien, de los artes que podrían estar formando parte del diseño de una plantilla; con seguridad que habrás proporcionado los archivos PSD al cliente final, ello con el único objetivo de que pueda tener un pequeño respaldo de tu trabajo, para ser utilizado el momento en el que decida realizar una pequeña variación. Si los términos del contrato contemplados en el numeral anterior así lo estipulan, entonces no tendrás derecho a ningún reclamo si este cliente llega a hacer determinadas variaciones en dicho arte.

Lo que no puede hacer este cliente final, es vender el arte que le has facilitado a otro blog diferente, pues la ley de «derechos de autor» te protege porque dicho arte se lo vendiste a una empresa, institución o cliente final y más no, a otro diferente; si esta lamentable situación (la venta de tus artes a otro cliente diferente) se llegase a dar, tú tendrías derecho a bonificaciones adicionales por dicha venta.

También debemos pensar en otro aspecto que entra dentro de este campo de los «derechos de autor»; imagina por un momento que el cliente final te ha sugerido la utilización de fotos e imágenes (e inclusive, artes en Photoshop) que tienen derechos de autor de otra persona distinta. Como bloguero «profesional» deberías rechazar dicha propuesta, aunque si la persistencia por parte de este «cliente final» es que utilices obligatoriamente a estas imágenes, en el contrato debes tener estipulada una cláusula en la que «no te responsabilizas» por el uso de fotografías que te haya ofrecido el contratista, ello debido a que las mismas no han sido elaboradas por ti.

3. Crearse un esquema estructurado para un blog de WordPress

Trabajar en WordPress para muchas personas es una bendición, aunque para otras un completo desafío que podría involucrar una gran cantidad de problemas cuando se utilizan determinados plugins; si bien es cierto que la mayoría de estas pequeñas herramientas que se encuentran en el repositorio de la plataforma son de código abierto (y en su mayoría, completamente gratuitas), poder utilizar a varios de estos plugins en una misma plantilla podría provocar problemas de compatibilidad entre ellas.

Sin la intención de recomendar el uso de JetPack que viene a ser el compendio de una gran cantidad de plugins en uno sólo, este tipo de alternativas es el ideal para nuestro trabajo. La situación se debe a que las funciones integradas en este super-plugin guardan una compatibilidad extrema debido a que todas ellas fueron creadas por un mismo desarrollador.

Lo adverso ocurre si utilizamos plugins de distintos desarrolladores, pues podría existir un momento determinado en el que exista una incompatibilidad entre estos plugins que posteriormente provoquen una inestabilidad en el blog en donde se los ha instalado; en este mismo sentido, es necesario advertir al «cliente final» que dentro del proyecto se ha ofrecido un trabajo creativo, el cual es remunerado de acuerdo al capital que hemos propuesto para el pago. Bajo ninguna situación debemos alentar la idea de este «cliente final» de que los plugins forman parte del contrato sino que más bien, son pequeñas herramientas de terceros que nada tienen que ver con el pago pactado pues únicamente se está haciendo uso de distintos tipo de herramientas gratuitas.

Para estructurar un poco mejor la idea de lo que estamos mencionando en este instante podríamos sugerir al bloguero, que si en un momento determinado se ha utilizado un enlace externo hacia otro sitio web como fuente de información, el mismo podría llegar a desaparecer de un momento a otro; esta situación no es culpa del bloguero sino más bien, algo que suele ocurrir de forma regular en la web. Por tal motivo y para evitar un mal prestigio del blog de WordPress, se ha recomendado utilizar a un plugin que tienen la capacidad de detectar los enlaces rotos. Con este ejemplo que hemos planteado, el bloguero puede llegar a comentar al cliente final, que su trabajo fue el de asesorar un imprevisto, no siendo el dueño ni del plugin y peor aún, de la noticia fuente que ha desaparecido de la web.

4. Compatibilidad máxima con los navegadores de Internet

Hace un tiempo atrás apareció en la web una noticia en la que se mencionaba a Windows XP, su navegador Internet Explorer 6 y otros cuantos elementos adicionales que aún se seguían manejando mayoritariamente en la China; es responsabilidad del bloguero mencionar que el sitio web que ahora está estructurando bajo la plataforma de WordPress, no llegará a funcionar en versiones antiguas y caducas de navegadores de Internet, pues la tendencia que hoy es intentar crecer y mantenerse principalmente en los dispositivos móviles, algo que habíamos comentado anteriormente, ya que este viene a ser el mercado mayoritariamente preferido por parte de una gran cantidad de personas.

Si hablamos de un navegador de Internet caduco, ello podría representar un pequeño o gran porcentaje, dependiendo de la región en la que se encuentren estos recursos. De todas maneras, el trabajo del bloguero no se encuentra enfocado en el diseño de la página web, pues este aspecto le pertenece a un profesional de código fuente, quien intentará hacer lo posible para hacer que la compatibilidad de dicho sitio web se aproxime eficazmente, a la mayoría de navegadores de Internet que existen en la actualidad.

En el supuesto caso de que se lograse encontrar una compatibilidad con Internet Explorer 6 (que hoy en día ya no tiene soporte por parte de Microsoft), es responsabilidad del bloguero informar al «cliente final» que las imágenes mostradas en dicho navegador estarán pixeladas e inclusive, entrecortadas en la mayoría de las ocasiones.

5. Establecer límites en la gestión de contenido

Este es otro aspecto que debe formar parte de un contrato, ello para que no se exija más allá de lo que hemos pactado inicialmente en cuanto a las tareas para realizar en el blog de WordPress. Como blogueros nuestro trabajo primordial será el de buscar información, redactar a la misma y posteriormente publicarla; ello involucrará que debamos manejar correctamente las imágenes, cambiar el tamaño de las mismas, colocarlas de acuerdo a una alineación que no distorsione con el formato del blog de WordPress.

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Este tipo de situaciones podrían involucrar a un número determinado de fotografías así como también de palabras que formarán parte de todo el contenido total de un post en el blog, mismo que dependerá de nuestra investigación en la web. Dentro de estos límites podrían constar un número determinado de post al día o al mes, algo que definirá el rédito económico que recibiremos en cada período de tiempo. En este sentido, no debemos esperar jamás que el cliente final nos envíe la información para que nosotros la redactemos, pues podría existir un momento en el cual no se nos entregue absolutamente nada y simplemente, nosotros como blogueros tengamos con una cuota reducida a lo pactado en el inicio, una vez que finalice el mes. Por tal motivo, siempre es necesario tener una amplia lista de fuentes de información para que podamos rescatar a las más importantes y que se vinculen con la temática del blog para el cual nos han contratado.

Quizá sea necesario que hagas una pequeña lista de las responsabilidades que vas a ofrecer al cliente de un blog de WordPress, algo que bien podría contemplarlo siguiente:

  • El número exacto de páginas que vas administrar dentro del blog de WordPress.
  • Cuantas categorías se administrarán dentro de este blog de WordPress.
  • El número total de fotografías por post principalmente.
  • Si se va a integrar galería de imágenes o de diapositivas.
  • Cuantos videos de YouTube tiene planeado el cliente final para incrustar dentro del contenido de cada uno de sus posts.
  • Si el proyecto incluye a técnicas SEO de posicionamiento web.

Depende de cada una de las tareas asignadas para el blog de WordPress, el tiempo en la ejecución de ellas quedará muy bien definido. Recuerda que mientras más tareas adoptes, más tiempo tardarás en cobrar su cheque; ello quiere decir únicamente, que debes dedicar tiempo exclusivo sólo para lo que te han encomendado hacer y «no más».

6. Las revisiones

Las revisiones generalmente forman parte de una página estática, lo cual quiere decir, a un sitio web en donde los productos y servicios no suelen variar de día en día; tal situación muy rara vez se puede llegar a plantear en un blog de WordPress, pues en este último entorno, la información tiene que fluir como «agua por un río» debido a que las noticias sobre una temática específica, siempre se desactualizará, siendo el bloguero el que tendrá que buscar otras completamente nuevas que reemplacen a las «ya caducado».

Entonces, si hablamos de «las revisiones» en una página estática debemos mencionar al «cliente final» cuantos cambios se le ha de ofrecer; es necesario definir un número específico para estos cambios, pues caso contrario tendremos a un «cliente final» que nos pedirá a cada instante, cambios irrisorios que no tendrán un peso «ni de forma, ni de fondo». Una vez definidas la cantidad de revisiones que se ha ofrecido a este «cliente final», el siguiente paso es la decisión de fechas específicas en las que se realizaría esta actividad, ello con el objetivo de mantener un cronograma de trabajo ideal que nos permita concluir con el proyecto planteado.

7. Cronología

Lo que trataremos en este momento está vinculado a lo que mencionamos en el párrafo anterior; es necesario llevar un buen cronograma de trabajo para que el proyecto se llegue a concluir, es lo que habíamos sugerido anteriormente, aunque ello dependerá principalmente del tiempo que nos ofrezca el «cliente final».

Si este «cliente final» nos cancela varias veces la cita para las revisiones, nosotros quedaremos con los «brazos caídos» al no poder continuar antes de una revisión. Ello involucrará que el trabajo se acumule posteriormente, pues si han pasado unos 6 meses para la primera cita en las revisiones, el cliente final deseara ver absolutamente todo en el mismo momento en que lo veamos, un error que debemos hacerle caer en cuenta ya que nuestro tiempo «también vale»; sin duda que esta es otra de las características que deberíamos de dejar plasmada en el contrato de servicios, pues es la única manera en que podremos hacer respetar estas fechas para concluir lo más pronto posible (y por supuesto, con un trabajo bien hecho) todo el proyecto.

8. El alojamiento, un requisito primordial para una página web

¿Por qué la página web es demasiado lenta en comparación a otras similares? esta es una de las preguntas más peculiares que podría estar planteando el «cliente final», algo que previamente debimos haber anticipado para que no llegue a ocurrir.

Mientras estamos trabajando «sobre la marcha» en el diseño, la estructura y el contenido de un sitio web, una pequeña sugerencia sobre las distintas alternativas para alojamiento de hosting es lo que deberíamos de plantear. Si se contrata un hosting con mala calidad, ello representará problemas en la velocidad de despliege de sitio web. A pesar de que esta no es una de las tareas por las cuales debería preocuparse un bloguero, nunca está demás una pequeña recomendación sobre las distintas alternativas que existen en este campo del «alojamiento web».

tener exito con WordPress 05

Si necesitas un poco de ayuda sobre este tema, te recomendamos que busques asesoría de la mano de Factoría Digital, quienes te ofrecen distinto tipo de planes a la hora de ofrecerte un alojamiento efectivo y de calidad.

9. Solucionar contratiempos de forma preventiva

Cuando el bloguero llega a culminar su trabajo, ello representará su grato momento para disfrutar de vacaciones aunque, en ese mismo momento podría estar ocurriendo una «rara situación»; a pesar de que no es algo muy común, pero quizá al «cliente final» se le olvidó contratar un nombre de dominio, el web hosting, la configuración de los DNS entre otros cuantos aspectos más, algo que llegará a parar por tiempo indeterminado a todo el proyecto.

Si bien es cierto que esta responsabilidad no le compete por completo al bloguero, el mismo podría llegar a sugerir que este tipo de requisitos se los tiene que tener listos para cuando su trabajo llegue a concluir; que la «detención del proyecto» sea temporalmente corto o largo, representará la pérdida en ventas si hablamos de un entorno de ecommerce, pues si ya se ha planteado anteriormente a una fecha de ejecución y funcionamiento del sitio web, los diferentes correos electrónicos no estarán funcionando correctamente ya que los mismos, simplemente no existirán. Si se ha llegado a estipular en el contrato que esta tarea no le corresponde al bloguero, entonces deberemos estar tranquilos y cómodos luego de terminar el proyecto; de todas maneras, un «jefe enojado» no mide las consecuencias y por tanto, siempre es recomendable tratar de realizar sugerencias sobre este y otros cuantos aspectos más para que el proyecto fluya perfectamente bien una vez que el mismo, esté terminado.

10. Seguridad en el sitio web

Quien adquiere un web hosting podría estar seguro de que recibirá soporte técnico y especializado una vez que haya contratado al mismo. Los imprevistos suelen ocurrir en este campo, ya que un pirata informático podría llegar a vulnerar la seguridad de todo sitio web y por tanto, hacer que todo se pierda en un sólo instante luego de haber trabajado tanto en la productividad y posicionamiento de este entorno.

Uno de los errores más grandes que podría llegar a cometer el bloguero, es ofrecerle de su cuenta propia, una asesoría sobre el manejo del web hosting en el caso de un imprevisto; siendo muy claros en este asunto, debemos estar conscientes que un dueño de empresa (cliente final) nunca va a familiarizarse con este tipo de manejos o consejos, por lo que tu asesoría será vana ya que en el caso de surgir algún error, la primera llamada que se realizará será a ti.

La solución es muy simple de ofrecer, pues únicamente tendrías que buscar un sitio especializado de web hosting «que dé la cara» ante una situación emergente. Son ellos los que tienen que solucionar cualquier tipo de inconvenientes en cualquier momento, las 24 horas del día y durante todo el año, un aspecto a tomar en cuenta en la elaboración del contrato para que te desligues de cualquier responsabilidad surgida.

Si de todas maneras te has hecho cargo de algo de la seguridad del blog de WordPress en el cual has trabajado, sería recomendable que instales algún plugin que fortalezca este aspecto, ello con el único objetivo de que el «cliente final» no tenga que hacer nada excepcional por su sitio sino más bien, revisar que estos plugins se encuentren completamente actualizados; otro tipo de tareas que podrías recomendar realizar para mantener una seguridad mediana en el sitio web son las siguientes:

Cada uno de estos aspectos que hemos mencionado no requieren de un gran conocimiento por parte del administrador (que puede ser el cliente final), quien inclusive se acostumbrará a ejecutar este tipo de tareas para ser realizadas en cualquier instante y de una forma convencional.

11. Condiciones de pago

El mejor momento de todo el proyecto concluido se encuentra en el pago; tal y como lo sugerimos al inicio, dentro de las condiciones de un contrato se debe establecer la forma de pago por el trabajo que estemos realizando a beneficio de este «Cliente Final»; generalmente se suele estipular como punto importante en cuanto al pago, que el 50% del total se lo realice por anticipado, es decir, antes de dar el primer paso en la elaboración del proyecto.

El otro 50% se suele solicitar antes del lanzamiento oficial de todo el proyecto; por tal motivo, dentro del contrato debería constar una pequeña cláusula en donde se sugiera, que el sitio web no podrá lanzarse de forma oficial debido a que las imágenes, el contenido y los derechos de autor aún no han sido cancelados por parte del «cliente final». Si esto queda plenamente estipulado, nadie podrá irse en contra de un contrato firmado legalmente, algo que provocará inevitablemente que el otro 50% será cancelado de forma inmediata.

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A pesar de que no debería haber justificación para realizar un «reembolso», pero el cliente final quizá haga uso de este beneficio en su favor; si estás de acuerdo en ello, entonces deberías de condicionar las razones por las cuales se tendría que acudir a este «reembolso», algo que tiene que ser muy bien pensado por parte del bloguero debido a que un fallo en la plataforma podría ser el reflejo de un mal web hosting contratado, o de la utilización de plugins incompatibles con la plataforma, algo que no es responsabilidad del bloguero debido a que su utilización, ha sido plenamente descrita y anticipada al «cliente final» según lo que comentamos anteriormente.

12. Terminación y cancelación del contrato por parte del cliente

Los imprevistos suelen ocurrir, siendo ese el motivo principal por el cual un cliente determinado quiera dar por cancelado al proyecto antes de su completa culminación. Si ello llega a pasar, debes estar tranquilo debido a que la terminación de este contrato no ha sido culpa tuya y peor aún, motivación de tu parte para que se suscite tal situación.

Es penoso tener que decirlo de esta manera, pero existen algunos clientes que luego de haber hecho trabajar por mucho tiempo al bloguero deciden que el proyecto, simplemente no va a funcionar, algo que llegará a afectar a sus ingresos económicos como empresa e individuo a la vez. Si para el cliente esta va a ser una pérdida económica, para el bloguero «ya lo fue» debido a que entregó trabajo en un tiempo que en ningún momento se dijo que era «de prueba».

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Si bien es cierto que se tipo de situaciones se suele solucionar con una «penalización», la misma muchas veces no es efectiva debido a que el cliente final (el dueño del dinero) podría no respetar este tipo de acuerdos. De todas maneras, si has incluido en el contrato a una cláusula que haga referencia a esta situación, tienes todo el derecho de reclamar lo que la penalización haya estipulado; cuando se rompe un contrato por cualquiera de las partes, generalmente se estipula un 30% de bonificación del costo total del proyecto, una situación relativa muy difícil de plantear y que más bien, es un abogado legal el que podría llegar a sugerir el tipo de cláusula para adoptar.

La terminación y cancelación de un contrato por parte del cliente también podría darse de forma implícita, es decir, que si en un momento determinado has escrito una gran cantidad de correos electrónicos pidiendo material para la elaboración y conclusión del proyecto, podría presentarse la situación de que este cliente no responda a ninguno de tus correos, lo cual puede considerarse como la «ausencia una de las partes».

Otra situación que también podría llegar a presentarse es aquella en la que este «cliente final» ya te ha pagado absolutamente todo el dinero solicitado para la culminación del proyecto; ello no quiere decir que debas estar feliz y contento si este cliente final llega a desaparecer por completo, pues ello podría representar que se está intentando cambiar de planes en cuanto a la ejecución de tu trabajo; bajo esta situación, si el cliente aparece luego de un año para recién empezar a trabajar en este o en cualquier otro proyecto similar como pago al dinero que te ha ofrecido anticipadamente, debes también considerar que tu trabajo pudo haber variado los precios en cuanto a la facturación. Justamente para evitar este tipo de problemas, dentro de las cláusulas de la terminación de un contrato debería estar estipulado que si el cliente final desaparece por un buen tiempo, se aplicará la «cancelación repentina del contrato» y por tanto, se tendrá que hacer uso de las penalizaciones respectivas que se haya contemplado.

13. Posible acción legal

Suponiendo que el «cliente final» fue quien terminó y canceló el proyecto de forma repentina, eres tú (el bloguero) el que más pierde con este tipo de situaciones, pues ya has dado trabajo anticipado sin haber recibido la remuneración pactada. Entonces, si no se ha pagado por los servicios prestados ¿por qué perder más dinero?

Perderíamos más dinero si el cliente final está viviendo en una ciudad completamente diferente a la nuestra, algo que podría provocar que se nos obligue a viajar hacia dicha localidad con recursos propios. Entonces cabría la pregunta que planteamos anteriormente (¿por qué perder más dinero?), siendo este un aspecto importante para tomar nota y dejarlo muy bien estipulado en el contrato de prestación de servicios que hayamos ofrecido inicialmente como blogueros.

Si ya hemos solucionado el aspecto anterior (que el cliente final viaje a nuestra ciudad y localidad) entonces deberemos empezar a pensar en otro aspecto también importante. ¿Cuanto se nos debe pagar por daños y perjuicios? Considerando que el arte que hemos compartido en el proyecto no es cuantificable, es nuestra obligación tratar de evaluar lo que vamos a solicitar en un juicio legal, por habernos hecho trabajar en un proyecto durante un buen tiempo y sin ningún tipo de pago; evaluar esta situación para poder recibir una remuneración proporcional puede ser una tarea fácil o difícil dependiendo de la cantidad y calidad del producto que hayamos elaborado hasta ese momento. No debes olvidar que un juicio generalmente involucra la contratación de un abogado, un valor adicional que también debes tomar en cuenta pues este último, también necesitará su remuneración respectiva por defenderte.

cancelacion de un contrato de WordPress

Por último, también podría darse una situación que sale fuera de toda ética y moral, algo que muy difícilmente desearíamos llegar a vivir como blogueros; si el «cliente final» ha mencionado en el juzgado que su cancelación del contrato se debe a que hemos utilizado fotos e imágenes con derechos que pertenecen a otro autor, ello podría involucrar una acusación muy difícil para defendernos si no hemos estipulado al inicio del contrato, que el material proporcionado por parte del «cliente final» es de exclusiva responsabilidad suya. Si hemos logrado colocar esta pequeña puntualización en el contrato no deberemos temer absolutamente nada, aunque si de todos modos no lo hemos hecho, deberíamos utilizar los respectivos correos electrónicos en donde se nos envió dicho material, algo que podría ser utilizado como una prueba de que nosotros no elegimos las imágenes sino que más bien, fue el cliente final el que nos los ha proporcionado.

Conclusiones

Todos hemos pasado por lo menos una vez en la vida situaciones en las que los contratos nos han ayudado o perjudicado en cualquier instante; por tal motivo, siempre es necesario revisar cada letra y cada punto estipulado en el contrato para ver si estamos de acuerdo con ello. El peor error que puede llegar a cometer un bloguero, es firmar en la última página sin revisar aquellas cláusulas que generalmente se encuentran escondidas (con letras muy pequeñas) dentro del contenido del contrato, algo que simplemente provocará un perjuicio para nosotros. Por tal motivo, solamente tenemos que compartir 2 aspectos muy importantes para el lector que haya dedicado un poco de su tiempo a leer todo este contenido que será para su beneficio:

  1. Cuando se redacte un contrato, leerlo de principio a fin y exigir que el mismo sea muy fácil de entender. Uno de los principales errores para un bloguero, es aceptar aquel contrato que el «cliente final» ha elaborado con su grupo de personas, quienes podrían estar escondiendo determinados aspectos en su favor camuflados en términos técnicos. Si logramos admirar algo que no entendemos de forma puntual, simplemente tendremos que pedir una aclaración sobre dicho aspecto y de ser posible, que se modifique a un lenguaje neutro y legible. Si esto no se llegase a dar como sugerencia nuestra, entonces deberemos pedir una copia de dicho contrato antes de firmarlo, misma que posteriormente la llevaremos a un abogado (amigo nuestro en el mejor de los casos) para que evalúe cada uno de los términos de acuerdo a lo que nosotros hayamos planteado, sobre el proyecto en el que vamos a trabajar.
  2. Utilizar siempre tipografía de tamaño normal en la elaboración del contrato. Por alguna extraña razón, muchos de los contratos que se nos llegan a proponer en un momento determinado, tienen diferente tipo de tipografía; ello no quiere decir que en este contrato no deban existir frases en negrita o algún número determinado de viñetas, sino que más bien, que el contrato deba estar completamente limpio con un mismo tipo y tamaño de fuente. Si logramos ver que dentro del contenido de este contrato existen letras muy pequeñas, tenemos todo el derecho de exigir que se cambie el tamaño de dichas letras para que sean legibles a cualquier persona que tenga acceso a este documento.

Con todo lo que hemos mencionado en el presente artículo, solamente intentamos hacer que un bloguero quede completamente satisfecho con el trabajo por el cual ha sido contratado; actualmente en la web existen una gran cantidad de personas que suelen hacer el llamado a estos blogueros para que trabajen en sus respectivos proyectos; existen muchos casos en los cuales una gran cantidad de estafas se han suscitado, algo que puede ser riesgoso ya que trabajar en la web, de manera indirecta representa estar en contacto con alguien a quien no conocemos en ningún aspecto, por lo que siempre es necesario tratar de ser un poco desconfiado si se va a elaborar un proyecto cualquiera.